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NATURCIENCIA

Nueva misión de James Webb es ir tras Júpiter para mostrarlo como nunca antes lo vimos

Impactantes y trascendentales han sido las primeras imágenes que  el telescopio espacial James Webb nos mostró en julio de 2022, donde tuvimos la oportunidad de incluso ver las comparativas con las fotos que ya todos conocíamos de su antecesor, el telescopio Hubble.

Pudimos ver con singular claridad y lujo de detalle incluso a la Nebulosa del Anillo Sur que está a 2.000 años luz de nuestro sistema, cuya nube de gas que la rodea resultó tener un brillo más grande de lo creído, además pudimos ver más galaxias detrás de ella.

Entre otras fotografías formidables encontramos el Grupo Compacto Hickson 92, se trata de la fotografía de cinco galaxias que desde nuestra perspectiva parecen estar bastante juntas entre ellas, y las vimos con gran claridad pese a estar a 290 millones de años luz.

La distancia en la que se encuentran ubicadas estas galaxias y sistemas nos abrió un nuevo panorama al verdadero significado de estas fotos: estamos viendo hacia el futuro.

Es común que al ver las estrellas en la noche recordemos ese dato científico bastante popular. La de que podríamos estar viendo la luz de una estrella que probablemente explotó ya hace millones de años, pero la luz que alguna vez emitió sigue viajando por el espacio y sigue llegando hasta la retina de nuestros ojos.

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Gracias a James Webb, pudimos ver aún más lejos  en el pasado que nuestros ojos o cualquier otro telescopio antes, logrando ver la luz de galaxias a miles de millones de años, es decir, posiblemente podríamos estar observando algo que existió antes de que nuestro propio sistema solar existiera o durante sus primeros años de vida.

La NASA asegura que James Webb tiene la capacidad de ver la luz de galaxias que ya no existen y que pudieron haber existido hace 300 millones de años luego del acontecimiento del BigBang que fue aproximadamente hace 13 mil 500 millones de años.

Para tener como referencia, se estima que nuestro Sistema Solar terminó de formarse hace 4.670 millones de años luego de haber pasado de ser una nube de gas y polvo, hasta formar el Sol y luego un disco circunstelar para luego formar los planetas.

Por lo tanto, se calcula que nuestro planeta se formó hace 4.543 millones de años, cuando aún era una roca bastante caliente, con una atmósfera bastante primitiva en su mayoría formada por dióxido de carbono, azufre y nitrógeno, y el núcleo tenía tanta actividad que los mega terremotos y erupciones volcánicas era lo único que sucedía en ella.

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Sin duda, estas imágenes y las que vienen, podrían darnos más pistas sobre cómo pudo haber sido la formación de nuestro sistema,  nuestra propia galaxia e incluso las condiciones que pudieron jugar para que hubiera vida en nuestro planeta.

 

Ahora imagina que este telescopio enfocara en su lente a los planetas de nuestro propio Sistema Solar

 

Antes de poder ver hasta un grano de tierra de alguno de nuestro planetas, Webb ha empezado a echar a andar sus diferentes instrumentos de medición, y las probó con planetas lejanos como Júpiter.

En sí, la imagen que nos mostró la NASA no es espectacularmente nítida pues se trata de una imagen compuesta por diferentes versiones de un instrumento llamado NIRCam.

Este instrumento tiene dos funciones, una de ellas es la de generar una imagen de longitud de onda (0.6 a 5 micras), y la otra es como sensor de frente de onda, una función necesaria para mantener todos los 18 espejos calibrados y funcionar como si fuera uno.

Entre los elementos que vimos en la foto de Júpiter destaca su famosa mancha, que no es más que una titánica tormenta que ha girado por millones de años, y también podemos ver una de sus tantas lunas, la más grande: Europa.

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En otras imágenes podemos ver otros satélites del gran Júpiter, Metis y Tebe que giran a un lado del planeta, aunque las imágenes no son muy claras, ¿cómo es posible?

Tal parece que Webb aún no es capaz de mirar objetos tan cercanos al estar fabricado para “ver hacia el pasado” a miles de millones de años. Además, está adaptado para ver hacia el oscuro vacío, y los planetas más cercanos al tener la luz del Sol muy cerca, causa que el telescopio quede deslumbrado.

En fin, el telescopio aún está en sus primeras pruebas y tomas, por lo que aún hay mucho por descubrir en el vasto universo, y posiblemente algún día podamos ver mejor objetos más cercanos como nuestros planetas vecinos.